
Organizado por el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro, se ha llevado a cabo un debate con posturas enfrentadas sobre qué se debe hacer en la zona verde natural de Auditz Akular de Altza. El debate ha trascurrido con serenidad, profundidad y seriedad; por un lado, el arquitecto Patxo de León, que defendió construir y «acabar Altza», y por otro la letrada urbanista Maribi Joaristi, que defendió que la zona debe ser el pulmón de Altza para dignificar y oxigenar una comunidad castigada por el urbanismo más salvaje.
Dos modelos para Auditz-Akular.
Dos visiones diferentes sobre el problema de la vivienda, el urbanismo, el modelo de ciudad, Altza y Auditz Akular fueron puestas sobre la mesa la tercera semana de abril por De León y Joaristi, ante numerosa ciudadanía y representantes políticos que llenaron la sala — entre los que se encontraban el consejero de Vivienda, Denis Itxaso, algunos concejales del ayuntamiento y el concejal de Urbanismo de la época de Odón Elorza, Jorge Letamendia —.
Se pusieron sobre la mesa muchas discrepancias, certezas y dudas, pero hicieron un diagnóstico bastante parecido de la situación de Altza, cada uno desde su perspectiva, señalando que se construyó de manera caótica. Pero quedó latente algo más importante: se demostró que de vivienda y urbanismo se puede (y debe) hablar (y se debe) con sosiego, profundidad y seriedad, más allá de titulares de prestigio y de promesas y guerra de declaraciones de las autoridades, porque lo que se decida ahora marcará la vida de Altza y de los altzatarras en el futuro. Nos preocupa la ausencia clara de representantes de EAJ/PNV, que no acudieron al debate y nos tememos que no se trate la cuestión con el mismo sosiego, profundidad y seriedad por quienes tienen el poder de decidir.
Patxo de León: «Construir en Auditz Akular, para terminar Altza”.
Patxo De León fue el primero en tomar la palabra y defendió abiertamente que en Auditz Akular hay que construir: “Es complejo, pero el estado de la vivienda y del urbanismo es el que es”. “Aunque la izquierda radical no lo quiera, hay que construirlo y, en Donostia, los cuarteles, el ferrocarril en Amara y Auditz Akular son las principales zonas que quedan para ello”, añadió. Entre las tres, Auditz Akular es la zona que más viviendas permite construir y, de hecho, el arquitecto fue más allá: “aunque parte de la población de Altza recuerda con nostalgia su estado rural, sólo nos queda Altza por construir”. “En Auditz Akular hay que construir y hay que hacerlo ahora”, añadió.
No obstante, consideró “perfectamente comprensible” que muchos vecin@s de Altza se opusieran al proyecto porque “todo lo que se ha hecho urbanísticamente en Altza en los últimos 60 años ha tenido consecuencias inaceptables”. Por ello, De León reivindicó que el proyecto de Auditz Akular debe ofrecer “algo más”: “Acabar Altza, configurar un espacio urbano reconocible, completar los equipamientos del barrio y ofrecer espacios libres, es decir, disponer de un espacio urbano habitable ”.
El ponente reconoció que fue uno de los técnicos que se opuso abiertamente a la construcción en Antondegi (Martutene, con similares características que Auditz-Akular), y por el contrario defendió construir en Auditz-Akular, señalando que sólo merece ocupar este espacio si es para hacer miles de viviendas. Presentó un estudio de intensidades de ocupación y concentración de edificabilidad que llegaba incluso hasta las 5.400 viviendas.
El arquitecto se mostró de acuerdo con los criterios urbanísticos contemporáneos procedentes de Europa que dicen claramente que hay que intervenir en la ciudad construida y que el objetivo ya no debe ser seguir creciendo más allá de los límites de lo construido. Pero contrariamente ve “claro” que esto no se va a hacer a corto plazo: “Por eso tenemos que intervenir en Altza, pero haciendo una ciudad de calidad. Para ello, eso sí, hay que invertir dinero e intervenir de forma inteligente. Auditz Akular no puede ser peor que Ibaeta o Bentaberri”. De esta forma, defendió el planteamiento realizado en la época de Elorza, al tiempo que criticó lo que recientemente ha incluido el ayuntamiento en el Avance del PGOU.
Maribi Joaristi: “No es el modelo, no es el lugar”.
Maribi Joaristi por su parte, comenzó su intervención refutando que se hable desde la nostalgia, y reivindicó que es más una cuestión vital, de supervivencia de una comunidad. “No es el modelo ni es el lugar”, destacó en relación al desarrollo urbanístico de Auditz Akular, recordando que en 2019 se organizó una mesa redonda de todos los partidos con representación municipal en Altza y que “todos” dijeron que en esa zona verde no había que construir.
Joaristi destacó que “no es el lugar” porque “Auditz-Akular está entre las zonas masificadas de vivienda de Altza, Pasaia y Errenteria, porque tiene valores agroecológicos e hidrológicos y es un refugio climático”. Asimismo, destacó que “el urbanismo debe ir en defensa de los intereses de l@s ciudadan@s” y que el de Auditz Akular es “el modelo de lo que no se debe hacer”: “El objetivo no puede ser construir por construir, ese no puede ser el fin”. Precisamente en este sentido, recordó que ha sido el propio Gobierno Vasco el que ha recomendado que no se construya allí en informe vinculante al Avance del Plan General de la ciudad.
Asimismo, la representante de Altza XXI, además de los motivos medioambientales, puso sobre la mesa el punto de vista sociológico para argumentar que tampoco es el modelo: “En Altza conocemos bien lo que es la acumulación de viviendas. Somos un barrio y una comunidad que se ha desarrollado por sí misma, afrontando los problemas sociales durante décadas, trabajando la integración y acabando las labores de urbanización por nuestra cuenta. Pero Altza necesita una gran regeneración: zonas verdes, espacios libres, accesibilidad, servicios, equipamientos, hacer frente a la desertización de puestos de trabajo que se ha provocado durante décadas con la recalificación de todos los ámbitos de actividades económicas para hacer vivienda…”. Asimismo, recordó que además de las 3.000 viviendas de Auditz Akular, el Avance del PGOU prevé otras 1.000 en Altza: “Construir todo esto en Altza es contrario a la cohesión social. Es acumular viviendas protegidas en Altza para no repartirlas por la ciudad. Además es contrario a la mixtura de usos. Hará que tengamos que volver a hacer barrio desde el principio, como hace 60 años”. En ese sentido trajo datos de los distintos estudios municipales y autonómicos que llevan décadas detectando que Altza es una zona castigada por el trato discriminatorio, “un área de muy alta vulnerabilidad social, con el mayor índice de desempleo, de fracaso escolar y menor esperanza de vida”.
Continuó con las razones para oponerse al proyecto desde el punto de vista económico “porque urbanizar el monte no tiene valor añadido. Invertir más de 500 millones de euros en urbanizar el monte y construir 3.000 viviendas es antieconómico porque con ese dinero pueden comprarse más de 1.500 viviendas por toda la ciudad”.
Acabó con el punto de vista urbanístico criticando “un proyecto que está condenado a construir un barrio dormitorio, a espaldas del Altza actual, desarrollado en fondos de saco y dependiente del vehículo privado. No va a hacer ciudad. No va a responder a los principios de categoría legal del urbanismo actual: sostenibilidad, equilibrio, cohesión social, preservación de los suelos naturales … Lo que conseguirá es que se ahonde aún más en una ciudad de villas y torres, de ricos y pobres”.
En cuanto al problema de la vivienda se preguntó “por qué no se han construido más viviendas públicas en las últimas décadas cuando había políticas destinadas a ello”. Recordó que no hay más que un 3,80 % de vivienda protegida en la ciudad, pero que pretender resolver los problemas que la ciudad arrastra debido a la inadecuada política de vivienda de los últimos 30 años es inadmisible. No todo vale. Reivindicó la necesidad de realizar un “diagnóstico de la demanda real” y apostar por la intervención en la ciudad construida: “si no se construye en Antondegi, tampoco en Altza. Si no se construye en Ategorrieta-Ulía, tampoco en Altza”. Asimismo, destacó la necesidad de “preservar Auditz Akular, ya que para Altza, y para Pasai Antxo, puede ser su zona de expansión y ocio, además de una importante reserva de suelo para usos agropecuarios”.




