Está claro que el papel lo aguanta todo, y los periódicos especialmente. Y también está claro que hay orquestada una campaña con todos los frentes activos y los medios de comunicación como altavoz.
Nos referimos en primer lugar al artículo a toda página del domingo 26 de julio firmado por el arquitecto Iñigo Peñalba, contándonos sin vergüenza las alabanzas y virtudes del Plan General de 1950 que planificó urbanísticamente Altza, y en segundo lugar, al mensaje lanzado por el alcalde Jon Insausti, durante el desayuno informativo de hoy miércoles 29 de julio, en el que sitúa el impulso de Auditz-Akular como el gran reto. Peñalba e Insausti, una canción orquestada para concluir en el mismo mensaje.
Creemos que la disertación del arquitecto Peñalba prepara la base técnico-urbanística para el desastre que quieren hacer en Altza. Y tenemos que aguantar semejante discurso cuando nadie niega ya que Altza ejemplifica el desarrollismo franquista sin freno: crecimiento industrial masivo y urgente que priorizó la cantidad de vivienda obrera sobre la calidad urbana, colapsando valles o laderas con bloques sin servicios, escasos espacios libres y graves problemas de cohesión social.
Sres. Peñalba e Insausti: los errores urbanísticos y arquitectónicos de dicho plan nos dejaron una comunidad colmatada e infradotada y se enumeran de esta manera para que no se vuelvan a repetir:
- Saturación del espacio: Edificios muy altos y juntos que tapan la luz natural.
- Falta de planificación: Casas hechas sin parques, plazas ni zonas de deporte.
- Caos de tráfico: Calles estrechas llenas de coches y pocas aceras seguras para caminar.
- Ruptura del paisaje: Mal uso de la montaña o del valle sin respetar la naturaleza.
- Vulnerabilidad social: Barrios aislados con peores servicios y alta densidad de vecinos.
En Altza tenemos que aguantar que, no contentos con haber desertizado durante décadas los distintos barrios a base de eliminar todas las actividades industriales y económicas y sustituirlas por miles de viviendas hacinadas; no contentos con sustraernos sistemáticamente los suelos destinados a zonas verdes y espacios libres, ahora tenemos que leer al sr. Peñalba ensalzar el plan de 1950 que concentraba en nuestros barrios más de 40.000 personas en 2 km².
Cuando es unánime la opinión de que el urbanismo tiene que hacer ciudad, crear comunidad, poner a disposición del vecindario dotaciones y servicios que eviten su continuo desplazamiento; cuando todos los diagnósticos, documentos estratégicos y evaluaciones de las distintas administraciones detectan que la comunidad altzatarra sufre graves deficiencias desde su mismo diseño, desde su ejecución y desde su mantenimiento posterior hasta la actualidad; cuando nos encontramos en el ranking de barrios menos equipados, con menor nivel de servicios públicos, menos zonas de esparcimiento, más sensibles a las olas de calor, con peores indicadores desde el punto de vista sociológico (desempleo, fracaso escolar, nivel de y esperanza de vida, etc…), desde el ayuntamiento y sus adláteres todavía hay quien defiende que hay que seguir ocupando, urbanizando y construyendo cientos de hectáreas con miles de viviendas.
“Ordenación singular”, “modelo europeo de Siedlung”, mucha palabra para terminar en lo de siempre, es decir, que Altza se tiene que tragar lo que no se quiere en el resto de la ciudad. El artículo de Peñalba ya reconoce que finalmente Altza y sus barrios se construyeron sin planificación, sin orden ni concierto debido a la necesidad imperiosa de vivienda. Y de una manera orquestada ¿preparan el terreno para volver a repetir la jugada?
Estamos hart@s de ser la excepción. Ante la necesidad de vivienda, hay decenas de medidas que ni se han adoptado ni se quieren adoptar. Ante la necesidad de vivienda de toda la ciudad, es todo el suelo de la ciudad el que tiene que responder. ¿Dónde están las reflexiones en torno a todo ello? ¿Dónde está una lectura crítica del Plan General de 2010, que es el gran responsable de la situación que paraliza actualmente a la ciudad por haber contemplado sólo operaciones inviables? Y encima, otra vez, con una modificación puntual del Plan General cuando hace ahora 4 años se puso en marcha la revisión de este, la cual está en estos momentos incomprensiblemente paralizada. Con modificaciones puntuales se le hurta a la ciudadanía el derecho a debatir y decidir sobre cuánto y por dónde debe o no crecer la ciudad.
No tenemos duda de que la publicación de Peñalba está destinada a defender el desfasado y trasnochado proyecto de Auditz-Akular a toda costa, defendiendo lo indefendible. Recordemos que la urbanización de Auditz-Akular ya estaba prevista en aquel Plan de 1950, cuya mayor característica era el desarrollismo puesto que contemplaba para Donostia una población de 500.000 habitantes. Y no tenemos duda de que el desayuno del alcalde con los medios de comunicación dos días después con su correspondiente mensaje estaba planificado y orquestado.
Nos parece una huida hacia delante muy peligrosa, imprudente y cuando menos irresponsable, porque no puede repetirse la historia siendo conocedores y conscientes de las graves consecuencias que puede provocar una intervención de estas características.
Entérense de una vez: ese desarrollismo y urbanismo salvaje es del siglo pasado y es insostenible.
ALTZA XXI HERRI EKIMENA
29 de julio 2026

Entre tazas de café, en el desayuno informativo, el alcalde anunció las próximas intenciones para el desarrollo urbanístico en Auditz-Akular.
